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martes, 21 de febrero de 2012

La madre que parió la gripe


El virus de la influenza, más conocido en España como gripe, es un bichito particularmente molesto e insidioso. No se le puede reprochar su sentido democrático: ataca igualmente a ricos y pobres, a feos y guapos, a hombres y mujeres, a altos y bajos... Hasta ahí me parece bien. ¡Qué remedio! El bicho no tiene mucha conversación, así que aunque no me pareciese bien, no tendría otra que tragar, porque convencerlo, lo que se dice convencerlo, va a ser que me voy a quedar con las ganas.

El caso es que el bicho de marras, un virus ARN jodidamente proclive a las mutaciones hoy sí y mañana también, se propaga de humano a humano a través del aire con una facilidad pasmosa. Porque digo yo... ¿Con el frío que hacía estos días, el bicho de marras no se debería quedar tieso en contacto con el aire? Pues se ve que no. Cuando lo fabricaron los de Umbrella Corporation, alguien le dijo que el frío conserva, y el tío va y se lo cree. Así que cuando el grajo vuela bajo, la gripe campa a sus anchas por estos procelosos mundos de Dios.

¿Ah? ¿Que la gripe no la fabricaron los laboratorios de la Umbrella Corporation en Raccoon City? ¿Que esos lo que fabricaron fue el virus T? ¡Cachis! ¿En qué estaría yo pensando? Mira que a mi esas cosas de Resident Evil y demás me deberían pillar ya muy viejo...

Cuando la gripe hace de las suyas, uno se siente una víctima del virus T (pero sin ganas de comerse a nadie)

Bueno, a lo que íbamos... ¿Qué es un virus? Y sobre todo, ¿qué es la gripe? Un virus es la forma más simple de vida que se conoce. De hecho es tan sumamente simple que siempre se ha puesto en duda su clasificación dentro de los seres vivos. Básicamente, un virus es un ácido nucleico metido dentro de una cápsula de proteína que lo protege. Ni siquiera es capaz de reproducirse a sí mismo, sino que, para ello, requiere utilizar el mecanismo de síntesis de proteínas y de replicación genética de las células huésped a las que infecta. Vamos, que un virus es como ese amigo gorrón que se viene a casa a ver los partidos de fútbol por la tele de pago y, encima, aún tienes que poner tu las cervezas y las patatas fritas...

Martinus W. Beijerinck en su laboratorio
Por cierto, ya que estamos puestos en plan enciclopedia con patas, como alguien de mi entorno familiar no deja de calificarme, he de añadir que la palabra virus fue introducida, en su significado actual, por el ilustre naturalista, botánico y microbiólogo holandés Martinus Willem Beijerinck, allá por 1899, investigando el que sería el primer virus identificado como tal, el virus del mosaico del tabaco. ¡Al loro con la lámpara y el reloj de pared que usaba el señor este en su laboratorio...! Nada que ver con el horrible mobiliario (muy funcional, eso sí) que teníamos en los laboratorios de química de la UAB, allá por los años 80.

Si bien la mayoría de organismos tienen su genotipo en forma de ADN, en el caso de los virus el genotipo también puede estar almacenado en una molécula de ARN. A efectos prácticos, la diferencia es una cuestión sólo trascendente para los expertos en el asunto. Si el virus de la gripe fuese un virus ADN, jodería lo mismo que nos infectase, hablando en plata, se entiende.

Así pues, la gripe está formada por pequeñas bolitas de proteína rellenas de material genético. Como los bombones rellenos de licor, pero que en vez de engordar, nos ayuda a adelgazar. Y digo que ayuda a adelgazar porque mientras estás con gripe, malditas sean las ganas que tienes de probar bocado... Sí, sí..., ya voy. A ver, me he saltado algunas cosas. Muchos virus tienen, además de la cápside proteínica, una envoltura lipídica que los protege del exterior. Vamos, que el bombón de marras tiene la cubierta formada por chocolate de dos tipos, lo cual al sufrido paciente le importa un bledo, como ya hemos comentado antes, pero que los virólogos se queman las cejas estudiándolo. En el caso concreto de la gripe, cómo no, la cosa es bastante complicada. Se muestra un esquema de la estructura del virus en la siguiente imagen.



Y a continuación, una imagen del mismo bichejo, en falso color, obtenida por microscopía electrónica:

Virión de la gripe, en falso color

Las partículas víricas, que se denominan viriones, tienen un tamaño que oscila entre los 80 y 120 nanómetros de diámetro. Vamos, que ni con el mejor microscopio óptico se pueden ver... El genoma está formado por siete u ocho fragmentos de ARN inverso (otra complicación). Dicho genoma, en el caso de la gripe del tipo A codifica 11 proteínas, de las cuales hay dos particularmente importantes por el papel que juegan en el mecanismo de infección del virus: la hemaglutinina y la neuraminidasa. Si alguien sabe algo de bioquímica, le gustará que diga que son dos glicoproteínas. Para los demás, supongo que bastará con quedarse con sus siglas HA y NA, que es como salen por todas partes cuando se habla de la gripe.

La cosa, por tanto, parece ser que va de la siguiente manera... Por un lado, tenemos que la gripe se presenta en forma de tres tipos genéricos de virus, a saber: la gripe A (la más fastidiosa de todas y, como no, la gripe vulgar y corriente que todos hemos pasado alguna vez), la gripe B (que es exclusiva de los humanos y que es mucho menos tocapelotas que la A) y la gripe C (que sólo aparece muy de tarde en tarde y que es la más benigna). Luego que sabemos la letra en la que clasificar el bicho, lo siguiente que nos hemos de fijar es en las dos glicoproteínas famosas. Sí, sí... Esas conocidas como HA y NA por los que saben de qué van estas cosas... Bien, pues resulta que para acabar de saber un poco cómo se llama el virus que nos está jodiendo la existencia, existe una clasificación de éste en función de la respuesta inmunitaria del organismo a las dos moleculas de marras. Como éstas forman la parte más exterior de la estructura del virión, es ahí precisamente dónde antes se fijarán los antígenos que fabricamos en nuestro (¿inútil?) intento de repeler la invasión.

(3R,4R,5S)-4-Acetilamino-5-amino-3-(1-etilpropoxi)-1-ciclohexen-1-carboxilato de etilo (Oseltamivir)
Popular profármaco inhibidor de las neuraminidasas

Así nos encontramos con que el virus de la gripe A, presenta las siguientes variantes: H1N1, H2N2, H3N2, H5N1, H7N7, H1N2... y quedan unas cuantas más. El orden en el que las he escrito no es un capricho. Lo he hecho en función del número conocido de muertes en pandemias provocadas por cada uno de ellas. ¡Ah! ¡Perdón! ¿Que qué es una pandemia? Pues una pandemia es una epidemia, pero en plan a lo bestia, que abarca a todo el planeta no sólo a una región más o menos grande. Y relacionadas con la gripe han habido unas cuantas. De momento, el dudoso honor de ser la más mortífera de todas lo ostenta la pandemia de gripe española de 1918-1919 con cifras según las fuentes de 50 a 100 millones de muertos... Es decir, que hubo una cantidad de muertes similar a la de la devastadora peste negra de la Edad Media.

Lo de gripe española no se lo pusieron porque nos tuvieran manía, no. ¡Eh, no! No seáis malpensados: tampoco se inició en España. De hecho, en nuestro país se introdujo a través de... sí, como no, de Francia. Como en esa época todo el mundo andaba liado con lo de la Primera Guerra Mundial, los países implicados no facilitaban cifras de muertos para no alarmar a su población y no ganarse la rechifla del adversario. Paradójicamente, España que no estaba implicada en la guerra, no censuró los informes sobre la enfermedad, así que a la vista del público parecía que era la única afectada, ergo se bautizó a la gripe como española. En España hubo alrededor de 300 mil muertes por culpa de la epidemia. Pero en Francia fueron más de 500 mil, en Alemania unas 400 mil, en Estados Unidos más de 800 mil, en China unos 30 millones y en la India se estima que fueron alrededor de 40 millones. Moraleja: nunca hay que fiarse de los nombres de las cosas.

La vacuna de la gripe tiene una difícil tarea
Pero, mientras contábamos muertos, supongo que alguien se preguntará: ¿No se habían inventado las vacunas? Pues sí. La verdad es que las vacunas se inventaron con la brillante aportación del médico inglés Edward Jenner allá por el lejano año 1796. El problema es que para la gripe no se tuvo una primera vacuna, elaborada a partir de partículas de virus muertas, hasta el año 1944. Y no se dispuso de una vacuna para ser usada en la población hasta el año siguiente. En esos años, el ejército estadounidense colaboró con un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan para desarrollar una vacuna más eficaz contra la gripe, a partir de virus inactivados. Sin duda, la debacle que provocó la epidemia de 1918-19 entre las tropas americanas fue un incentivo para que el ejército se prestara a librar esa batalla invisible contra un enemigo tan difícil de derrotar.

Bien... Tenemos fármacos que atacan las acciones de las proteínas víricas para impedir el avance de la infección. Tenemos también vacunas que refuerzan nuestro propio sistema inmunitario... ¿Se puede saber por qué cojones nada de ésto parece ser 100 % eficaz contra el puto bicho? Perdón por las palabrotas, pero uno lleva media tarde tosiendo y empieza a perder la compostura ante esa cosa tan pequeñaja e insignificante... Pues allá vamos. A ver si somos capaces de explicarlo sin soltar demasiados improperios.

¿Recordáis esa peculiar forma que tiene la vida de evolucionar? Sí, en efecto. Me refiero por supuesto a la selección natural. ¿En qué mecanismo se basa tal proceso? Pues en una cosa que todo el mundo cree que conoce gracias a las películas de ciencia-ficción y terror,  las famosas mutaciones. ¡Ah, claro!, diréis todos... Sí, sí... pero ¿en qué consiste eso de una mutación? ¿Qué tiene que ver con la evolución de los seres vivos? Y, lo que nos preocupa ahora, ¿qué tiene que ver con que la gripe sea jodida de evitar o curar?

Vayamos paso a paso...

Una mutación es una alteración en la estructura del genotipo de un individuo. Es decir, en la secuencia de nucleótidos del ácido nucleico de las células de dicho individuo. Dicha secuencia (dicho genotipo) es la que dice al organismo cómo ser, la que condiciona (junto a las variaciones ambientales) cómo será su fenotipo, es decir, su aspecto, desarrollo, fisiología, comportamiento... Por lo tanto, si una mutación altera dicha secuencia de nucleótidos y esa alteración se transmite a la siguiente generación, los nuevos indivíduos tendrán características distintas de las de las generaciones anteriores. Los mutantes tendrán una mayor, igual o menor facilidad para reproducirse que sus antepasados, en función de si las nuevas características les permiten adaptarse mejor, igual o peor al medio ambiente en el que viven. De esta forma, el mecanismo conocido como selección natural hace que, poco a poco, desaparezcan los individuos que están peor adaptados al medio, mientras que prima la supervivencia de los genes de aquellos individuos mejor adaptados.

Pues sí, señor mío. Aunque Ud. no se lo crea, es usted un mutante. Como todos. No existen los organismos estables y perpetuos, sin cambios por los siglos de los siglos... La estática es sólo una parte de la mecánica, no un adjetivo aplicable a la vida.

Viriones de la gripe, uno de los virus habituales con mayor capacidad de mutación

Hecha esta digresión, sólo nos queda por decir que el virus de la gripe tiene una enorme capacidad de mutación. Su cápside y envoltura exterior son bastante complejas, de modo que las mutaciones tienen un considerable número de cosas que cambiar. ¿Consecuencia? Simple y mortal para nosotros... La vacuna que funciona hoy, cuando pasan unos meses y el virus ha mutado, deja de ser efectiva. Y lo mismo podríamos decir de los fármacos antivirales que se han ido desarrollando hasta ahora.

Así que podríamos decir que el mismo mecanismo que nos ha traído al mundo tal como somos, es el culpable de que cierto bichejo sea tan difícil de aniquilar, y por tanto, le facilita a él la tarea de aniquilarnos a nosotros...

Si ya lo decía Rubén Blades... La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay! Dios...

Y mientras tanto, así andamos... De la cama al sofá, del sofá a la cama, y en todas partes tosiendo como si se hubiera metido dentro el mismísimo demonio y no hubiera forma de echarlo fuera. Con la fiebre bajando cuando empieza a hacer efecto el paracetamol de turno y subiendo cuando se pasa el efecto. Vamos, que estoy ya de la gripe hasta las narices. ¿Alguien quiere unos cuantos millones de virus? Los regalo. Gratis total. Palabra.


© Febrero, 2012 - Pitufox27

Procedencia de las imágenes:
  1. La imagen original procede de una fuente desconocida de Internet y fue modificada con la ayuda de Adobe ® Photoshop ® CS4. En su forma actual, apareció publicada por primera vez en el blog Jueguetes VS Pesadillas de Juguetes VS Pesadillas.
  2. La fotografía del profesor Beijerinck en su laboratorio, fue tomada el 21 de mayo de 1921. Se desconoce su autor. La he obtenido de la Wikipedia.
  3. La imagen original procede de Scientific Psychic ®. Se hicieron algunas modificaciones con la ayuda del programa de dibujo de mapas de bits Microsoft ® Paint.
  4. La imagen procede de la Biblioteca de Imágenes de Salud Pública (Public Health Image Library - PHIL) de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) dependientes del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos de América (United States Department of Health and Human Service, HHS). El código de la imagen en la biblioteca es PHIL #10073.
  5. La fórmula química del Oseltamivir se dibujó con Microsoft ® Paint.
  6. Como la imagen 4. Código: PHIL #14216.
  7. Como la imagen 4. Código: PHIL #1838.



Some media used in this page comes from the Centers for Disease Control and Prevention's Public Healt Image Library (PHIL) with identification numbers listed above.

4 comentarios:

  1. hola papa m'agrada molt aquesta entrada (encara que sigui tant llarga, espero que et milloris,petonts.

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  2. Gràcies, tresor. La febre ahir va tornar a pujar una mica però avui sembla que ja va de baixada. Aquesta tarda he de donar una classe, per tant espero estar be i no intoxicar al meu pobre alumne a cops de tos plens de virus... Un petó molt gran.

    Ah! Espero que no t'importi que hagi fet servir l'imatge del zombi que et vaig fer per teu blog. Buscava una de Resident Evil però no vaig trobar res que m'agrades...

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  3. Ha quedado claro lo que es la gripe jejejeje ¡pobrecito que estaba malito!!!! :P

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    1. A ver... Ya que uno está enfermo y no tiene ganas de salir la calle, al menos intenta aprovechar el tiempo y se instruye sobre el culpable de lo malito que se encuentra. Leer la información necesaria para documentarme sobre este bicho me ha hecho retroceder al COU de mis 17 años, cuando preparé (y expuse delante de medio instituto) un trabajo en forma de conferencia sobre los virus. Desde entonces, estos seres enigmáticos, a mitad de camino entre lo inanimado y lo vivo, están entre mis temas favoritos.

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